|
marzo 2009 |
|||||
|
|
|||||
|
|
|
|
de óperas serias del máximo interés, así como de composi-ciones de cámara de máxima importancia (como sus concerti a quattro) y hasta obras orquestales significativas (con sus extraor-dinarios conciertos para clave y orquesta), su música para teclado es de las que marcaron un antes y un después en la historia de la escritura para piano.
Incomprensiblemente
nunca se le recuerda como pionero en una escritura genuinamente
pianística, no clavecinística, y se alude (con razón, no lo discutiremos)
a Clementi, a Czerny, por supuesto a Beethoven, pero las sonatas de
Galuppi deparan sorpresas en este sentido. Y suenan estupen-damente en un
piano moderno comos se encarga de demostr-arnos Bacchetti en este compacto
extraordinario. En todo caso, grabaciones como ésta, más allá de otras volunta-riosas, sino como ésta en lo que a máxima calidad interpretativa se refiere, son dignas de celebrarse. Conozcan a Galuppi, anímense, es uno de los grandes. Y este disco es una preciosidad; por cierto, contiene la sonata que el que suscribe considera más bella de su autor, la catalogada como Levi CFC 26 en Si bemol mayor, con un primer movimiento maravilloso, un andante exquisito, que Bacchetti consigue revelarnos en toda su belleza y todo su lirismo. No se lo pierdan. Josep Pascual |
||
|
Galuppi
® Andrea Bacchetti, piano
RCA
88697367932
DDD En lo discográfico, tal como puede comprobarse en la entrevista que aparece en este mismo número de la revista, de la música con-temporánea pasó al romantici-smo, después nos brindó unas Goldberg (en DVD y en CD) extraordinarias y ahora, dispuesto a divulgar la maravillosa música para teclado italiana (existe un volumen dedicado a Cherubini, ver CD Compact n° 225), nos ofrece una exquisitez y, para muchos, un aleccionador y revelador descubri-miento, las sonatas de Galuppi. A Galuppi se le conoce poco y mal. Ya lo hemos reivindicado más de una vez desde estas páginas (y seguiremos haciéndolo) y hoy toca referirnos a una parcela destacadísima de su producción. Sí, destacadísima; los pocos que saben algo de Galuppi piensan siempre al oír su nombre en sus óperas cómicas, escritas con Goldoni, como Il filosofo di cam-pagna, sin duda su obra más célebre y una auténtica obra maestra. Pero resulta que, además de legar un nutrido corpus de música religiosa y un puñado |
|||||